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jueves, 22 de febrero de 2007 |
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POLÉMICA. Todo fue inútil frente al juego frenético de los carnavaleros. Si bien se advirtió, aconsejó y hasta se amenazó de que quien juegue y agreda con agua en el carnaval, sería aprehendido y sancionado drásticamente, aquella voz no tuvo ningún resultado positivo, y al contrario el desenfreno fue notorio, cuando al compás de la música típica "A la Voz del Carnaval", familias enteras desde sus casas, ubicadas en las terrazas o ya en vehículos lanzaban baldes y bombas a los inocentes transeúntes que deambulaban ausentes de lo que ocurría, pero sorprendidos cuando les caía el chorro de agua fría.
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