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Fondo de Salvamento recuperará el Colegio Maldonado |
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viernes, 17 de febrero de 2006 |
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Joaquín Cazar está trece meses al frente del Colegio Pedro Vicente Maldonado; mediante concurso de merecimientos ganó el Rectorado de la entidad. Este tiempo le ha servido para ir tomando el pulso a las actividades académicas y solucionando algunos inconvenientes, especialmente en la infraestructura del centenario plantel.
En la parte física, las necesidades son innumerables. Hace falta apoyo de parte del Gobierno y de las instituciones provinciales, que parecen cerrar sus ojos ante esta realidad. "Los estamentos oficiales deben ser los que resuelvan los problemas. Nuestro presupuesto es ajustado, alcanza para el pago de sueldos y servicios básicos". Cazar está consciente que -como están las cosas- sin ayuda no es posible reparar los edificios. El local del centro, pese a ser considerado dentro del Patrimonio Cultural de la Humanidad, está deteriorándose. Gestionaron ante el Concejo Cantonal para la restructuración de los techos y "para proteger el contorno de la parte externa, ya que las entrantes del edificio se han convertido en urinarios públicos". El proyecto contempla la colocación de rejas alrededor del establecimiento, sin perder la belleza arquitectónica. Con el pedido en la mano, el Municipio recurrió al Fondo de Salvamento del Patrimonio Cultural, entidad que ya hizo constar una cantidad de dinero para que los techos, las puertas y ventanas de madera -que son originales-, tengan un tratamiento especial y vuelvan a 'lucir elegantes'.
Joaquín Cazar, puntualizó que el sistema interno de cañerías, tuberías y desagües, tuvo desperfectos; los taponamientos impedían que los estudiantes puedan utilizar los servicios higiénicos y lavabos en las mejores condiciones. "Dejamos expeditos los aspectos sanitarios". Se educan en el colegio 3 200 alumnos, en las secciones diurna y nocturna. La historia no es diferente en la planta norte. Los seis bloques de aulas antiguas no fueron construidas de acuerdo a las consideraciones técnicas; carecen de instalaciones eléctricas y sin ellas, en la época moderna, dista mucho en ese espacio físico; es imposible utilizar audiovisuales o cualquier aparato electrónico. El Rector solicitó a la Dinse y Consejo Provincial ayuda, pero no han tenido respuesta. jbm
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