|
PROVINCIA. Al ministro de Obras Públicas, Trajano Andrade, se le exigirá la reparación total de esta carretera, de lo contrario los municipios afectados están dispuestos a declarar un paro de actividades.
Viajar de Riobamba a Cumandá o Bucay es, más que una aventura, un verdadero martirio por el estado en que se encuentra la carretera, a lo largo de la cual cientos de baches ponen en peligro la estabilidad de los vehículos, con el consiguiente riesgo para conductores y pasajeros. Esta vía, que une Sierra y Costa, es de las más transitadas para llegar, desde Ambato y Riobamba, a la provincia de Guayas y su capital Guayaquil, o viceversa. Su trayecto, que va cambiando desde la llanura serrana, cruzando el páramo andino y descendiendo al exuberante trópico, atraviesa uno de los paisajes más hermosos que ofrece la naturaleza en el centro del país. No obstante, esta vía representa otro ejemplo más de la desatención de los organismos públicos y sus autoridades. Esta situación no es de ahora, viene desde hace muchos años; lo máximo que se ha visto en los últimos tiempos -comentan ciudadanos que viven a orillas de la carretera- es maquinaria del Ministerio de Obras Públicas intentando, de vez en cuando, tapar los baches. Y todos los gobiernos de los últimos 28 años, para hablar sólo del último período democrático, han sido pródigos en ofrecimientos para arreglarla; todo ha quedado en palabras. Ahora, la última esperanza es la visita del ministro de Transporte y Obras Públicas, Trajano Andrade, anunciada para el sábado 3 de marzo. Vamos a comprometerle seriamente al Gobierno, dijo el alcalde de Cumandá, Milton Espinosa. |