|
CELEBRACIÓN. Los planteles educativos y los repartos militares rindieron ayer tributo al Día del Civismo, que recuerda la gesta heroica del 27 de Febrero de 1829.
La ciudad vivió ayer un día especial; desde muy temprano, las calles y avenidas se vieron invadidas de un intenso tráfico, tanto vehicular como peatonal, teniendo como protagonistas a estudiantes de escuelas y colegios que, acompañados de padres de familia, trataban de llegar a tiempo a sus respectivos colegios y escuelas. En los planteles educativos la agitación también era intensa, por parte de los profesores y autoridades, en el afán de poner a punto los últimos detalles para el Juramento a la Bandera, ceremonia con la cual se iba a recordar el Día del Civismo. Los estudiantes, elegantemente ataviados con los uniformes de sus respectivos planteles, llegaron puntuales a la cita, emocionados y distendidos para cumplir con este deber cívico. En casi todos los colegios y escuelas, la ceremonia se inició a la hora anunciada, en un marco lleno de solemnidad y fervor patrio. Luego de los preámbulos, la emotividad llegó con la entrada de los pabellones: del Ecuador, de la Ciudad y del Plantel; después, la proclamación de los abanderados y sus escoltas; la entrega de los estandartes a los alumnos seleccionados, de acuerdo con su promedio de calificaciones; el juramento colectivo e individual, y la disertación alrededor de la fecha. Se trató en verdad de una verdadera fiesta cívica, en la cual compartieron profesores, alumnos, padres de familia y público en general. En los recintos militares, la ceremonia tuvo un matiz mucho más rígido y marcial, pero también lleno de emotividad y civismo. |