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miércoles, 14 de marzo de 2007 |
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POLÉMICA. No hubo quórum para sesionar; el presidente del Parlamento convocó para el martes 20. El Congreso deambula entre la incertidumbre, el caos, las protestas y hasta en un ambiente de desolación, en medio de una crisis que le enfrenta al Tribunal Supremo Electoral (TSE) y al Ejecutivo.
Así se demostró en la jornada de ayer, que fue confusa y violenta, ya que varios legisladores destituidos la semana pasada por el TSE decidieron ingresar por la fuerza en el edificio parlamentario, custodiado por la policía. Varios legisladores encabezados por las diputadas Gloria Gallardo y Silka Sánchez, del PRIAN, forcejearon con los policías para ingresar en el Congreso. Ya en la sala del pleno del Congreso, una veintena de diputados empezó a deambular por ese salón, teléfono móvil en mano, y con una aparente ansiedad para que se instale la sesión. El presidente Jorge Cevallos ordenó que se tomara lista y constató que no había el quórum de 51 legisladores, para instalar la reunión, por lo que la suspendió y convocó para el próximo martes. |