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viernes, 13 de abril de 2007 |
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El presidente del Congreso Nacional, Jorge Cevallos, siente los estragos de los gases de una bomba lacrimógena que explotó en el recinto legislativo. El incidente obligó a suspender la sesión de ayer, por falta de garantías.
Lanzan gas lacrimógeno en recinto parlamentario SUCESO. La Escolta Legislativa detuvo, con fines de investigación, a un ciudadano que supuestamente colocó una bomba lacrimógena en el Congreso, donde los legisladores estaban reunidos. Quito (EFE). Algunos diputados, afectados por el gas lacrimógeno, consideraron que la bomba se colocó con el fin de bloquear la sesión en la que se estudiaba reestructurar las comisiones legislativas. En el pleno del Parlamento estaban 54 legisladores y la bomba explotó en el baño situado en la parte posterior de la sala de sesiones, indicó Patricio Vivas, del departamento de Comunicación del Parlamento. Vivas agregó que el detenido fue identificado como Diego Ferrín y permanece en investigaciones. En escuetas declaraciones, Ferrín aseguró no ser responsable por la explosión. El hecho ocurrió en una semana en la que se logró reinstalar las sesiones del Congreso después de varias de inestabilidad debido a la convocatoria a la consulta popular, que tendrá lugar el próximo domingo, y que provocó una crisis jurídico política que enfrentó al Parlamento con el Tribunal Supremo Electoral (TSE). En esa consulta, el Ejecutivo pretende que el pueblo apruebe la instalación de una Asamblea Constituyente para redactar una nueva Carga Magna. 14
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