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Hay momentos en la vida en que todo nos parece oscuro, son períodos críticos en los que se agolpan recuerdos generalmente tristes, pensamientos de derrota, de pérdida, de "no voy a poder, no puedo, nunca podré", es en esos tiempos que debemos recordar que aunque el cielo este lleno de nubes negras, el sol está por encima de ellas, que hay muchas salidas a un mismo problema, que es precisamente cuando las cosas parecen complicarse más, que debemos mantener la calma, para que el miedo, la ansiedad, no nos impidan razonar y ver la salida que siempre existe al final del túnel.
"La hora más oscura, es la más próxima al amanecer" este es un pensamiento que no deberíamos olvidar, además cuando se presentan los obstáculos, en ocasiones uno tras otro, y sentimos que nos faltan las fuerzas, quizá sea el momento de tratar de observar los acontecimientos desde una perspectiva diferente, con un cristal más claro, haciéndonos las siguientes preguntas: ¿Qué es lo que esta situación trata de enseñarme? O ¿Qué es lo positivo de esta situación? Sí, sé qué dirán…¿Cómo es posible encontrar el lado positivo a un problema, que amenaza con destruirnos? Y yo le doy la razón, cuando uno está envuelto en el huracán es difícil analizar la experiencia con serenidad, pero si lográramos dejar de llorar, alcanzaríamos a ver formas de solución que las lágrimas, el temor, y la angustia, no nos permiten percibir, si el problema es demasiado grande y escapa a nuestras posibilidades encontrar la salida, pidamos ayuda, usted se dará cuenta que siempre hay una mano dispuesta a ayudarle, y que el haber pasado por esa prueba fue necesario para dar el siguiente paso que le llevará a cumplir su misión en la vida, nada se da por casualidad, todo tiene su razón de ser, en nuestro paso por este mundo, vamos a encontrar momentos de grandeza, de estancamiento, de grandes pruebas que nos retarán a sacar lo mejor de nosotros mismos, y es allí cuando tenemos la oportunidad de examinar cuánto hemos aprendido. Recuerde que la felicidad es el camino que recorremos en nuestra existencia, y que esas pruebas de las cuales vamos saliendo triunfadores, hacen crecer nuestra autoestima, nos fortalecen, los acontecimientos que consideramos malos, no son más que maestros que vienen a enseñarnos aquello que necesitamos aprender para seguir avanzando en nuestro crecimiento interno, si aprendemos la lección, nos cuidaremos de no volver a cometer los mismos errores, caso contrario las enseñanzas se repetirán hasta que asimilemos lo que debemos aprender para poder continuar. |