|
ELIMINATORIAS. El país amaneció ayer con más ganas de volver a sus actividades diarias gracias al sonado triunfo 5 por 1 sobre Perú, que tuvo la virtud de devolver la fe en nuestro fútbol. La Selección fue otra muy distinta a la de los tres partidos anteriores.
Quito. (Aníbal Zambrano Zúñiga, enviado especial). Un equipo sólido en todas sus líneas y con una actitud triunfadora fue la Selección de Ecuador que el miércoles en el Atahualpa goleó sin piedad a Perú, en el marco de la cuarta fecha de las Eliminatorias Sudamericanas. El amplio marcador de 5 por 1 no explica en toda su magnitud la superioridad ecuatoriana frente a un rival que nunca se encontró en el campo de juego y que fue humillado en el escenario del barrio El Batán.
La Tricolor volvió a brindar una gran alegría al país, que ayer amaneció con una motivación extra para el cumplimiento de sus labores habituales. La Selección recuperó la alegría para jugar al fútbol con la batuta de un técnico nacional nuevo, Sixto Vizuete, que dio confianza a los jugadores, supo motivarles de manera conveniente y en apenas cuatro días les inyectó optimismo y autoestima.
Los 5 goles ecuatorianos fueron de excelente factura, cada uno mejor que el otro, los mismos que hicieron delirar de emoción a las cerca de 30 mil personas presentes en el Atahualpa capitalino. Y no sólo a quienes tuvimos la suerte de ser testigos presenciales de la ansiada recuperación de la "Tri", sino a los 13 millones de compatriotas regados en los todos los rincones de la geografía nacional.
Dos golazos de Walter Ayoví, el primero de ellos con un espectacular tiro libre que fue el que abrió el marcador; dos tantos de Édison Méndez, que volvió por sus fueros y demostró la categoría futbolística que lo llevó al PSV de Holanda; y uno de Jaime Iván Kaviedes, con una definición notable y acorde a su reconocida calidad técnica, estructuraron la nítida y amplia victoria ecuatoriana. En la parte final del compromiso y cuando ya las cosas estaban definidas, Perú descontó por intermedio de Andrés Mendoza.
Todo el cuadro Tricolor respondió a las exigencias de un partido clave, decisivo para la recuperación anímica y futbolística. Sin embargo, hubo figuras desequilibrantes que pusieron la diferencia: Édison Méndez que despertó de un largo letargo y evidenció su calidad; Walter Ayoví, con un cañón en su pie izquierdo; David Quiroz, amo de la mitad de la cancha; y el "Nine" Kaviedes con su alta técnica futbolística, destacaron en el equipo de Vizuete.
Y está claro también que la salida del colombiano Luis Fernando Suárez fue positiva para la recuperación de Ecuador. Como que los jugadores se sintieron liberados y jugaron a gran nivel, derrocharon energías de manera generosa en los 90 minutos del partido para salir airosos con los primeros tres puntos en esta eliminatoria.
Sixto Vizuete se ganó de entrada a la afición ecuatoriana… Sin poses estudiadas de antemano, con palabras salidas de su fuero interno, con un discurso coherente con sus acciones; en suma con la humildad característica de un ecuatoriano sencillo, pero dueño de capacidad y confianza en su trabajo. Y claro, Vizuete entró en la historia del fútbol ecuatoriano. 12
|