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jueves, 23 de marzo de 2006 |
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Sí a las buenas intenciones de los representantes de los gremios e instituciones representativas de nuestra provincia que están dispuestos a sentarse en la mesa a dialogar abierta y francamente, deponiendo fines políticos y requiriendo la participación ciudadana para respaldar argumentos y propuestas en el reconocimiento público. A los reclamos y marchas que son producto del malestar ciudadano, acumulado por actitudes y determinaciones que no tienen una razonable explicación, siendo adecuado participar con responsabilidad y objetivos claros y puntuales.
A la participación de las autoridades civiles y militares que en acción cívica y responsable aceptan los riesgos de mediar e intervenir, buscando razonamientos juiciosos que permitan implementar los acuerdos a los que lleguen las partes en conflicto. No a los actos impulsivos y reflejos que denotan resistencia y poca visión para enfrentar un diálogo con altura y consideración, demostrando que no hubo una adecuada disposición para tomar decisiones firmes y contundentes a favor de la sociedad. No al irrespeto e irreverencia que demuestran ciertos medios de comunicación que presumiendo que todos deben pensar en un solo sentido, lanzan un velo para desfigurar las verdaderas intenciones que tienen esos personajes, que aparecen de manera exclusiva cuando hay que protestar, buscando pescar a río revuelto. A que se tomen aspectos importantes que se dan en el momento para hacer solamente protagonismo en este año electoral, anticipando la temporada de campaña política para las elecciones que se darán en el presente año, solamente pensando en beneficio propio. |