|
viernes, 29 de febrero de 2008 |
|
Diego M. Calvopiña Andrade
Es evidente el desarrollo que ha tenido el turismo durante las últimas décadas, el mismo que ha incidido de manera definitiva en sociedades y economías de países como España y Costa Rica, por ejemplo.
Esto ha traído como consecuencia un gran desarrollo de destinos turísticos suscitados a través de importantes niveles competitivos que han provocado el interés por profundizar el conocimiento de los mercados e introducir un mayor grado de profesionalización en la comercialización de los servicios turísticos.
El "marketing turístico", pretende, por ello, diferenciar los productos y servicios turísticos de otros, y las peculiaridades inherentes a su comercialización partiendo de la naturaleza propia del turismo y su relación general con todos los sectores de la sociedad y la economía.
El resto del éxito de la gestión del mercadeo en turismo depende del análisis de la demanda, el entorno y los mercados turísticos; además de los aspectos más relevantes del comportamiento de los consumidores turísticos y la segmentación de los mercados del turismo.
Con estos argumentos, ya es posible desarrollar la gestión del marketing-mix (utilización de los elementos del marketing que dispone una compañía para alcanzar sus objetivos fijados. Estos son: producto, precio, distribución y comunicación) para aplicar la planificación comercial estratégica en turismo que más se adecue a las circunstancias del sector.
Cabe considerar que la correcta aplicación de una estrategia de marketing debe ser puntual en razón de la actividad comercial específica que desempeñe la compañía; sea esta: hotelera, de restaurantes, operadora de turismo, agencia de viajes, aerolínea o una empresa dedicada al turismo rural o comunitario.
|