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A pocos días de iniciarse las fiestas de la ciudad, una de las autoridades que regula las ventas en las diferentes paradas cívicas y estudiantiles, anunció que este año se realizará un control exhaustivo para evitar la aglomeración de vendedores en los alrededores de los desfiles.
La experiencia de cuatro años en la Comisaría Municipal, le dan a Patricio Ramírez, comisario de la ciudad, un claro precedente de cómo actuar frente a la aglomeración de comerciantes ambulantes, "en todos los recorridos de los desfiles ha existido un caos total, pese a contar con la colaboración de la Policía Nacional y la Policía Municipal; pero desgraciadamente, los vendedores hacen caso omiso de las disposiciones que se aplica en estos casos. Algunos tomaban la iniciativa de cerrar y hasta bloquear las bocacalles; además se irrespetaba la instrucción de ubicarse 20 metros fuera de las calles transversales". Este año se ha tomado la decisión de no entregar permisos a ningún tipo de vendedor, porque una vez que se entregaba los permisos, pagaban un impuesto, razón por la que los comerciantes sentían estar en todo su derecho para ubicarse donde querían; además las empresas de cervezas y gaseosas se respaldaban en los permisos municipales para poder entregar las casetas, jabas y demás provisiones para la venta. Por esta razón, Ramírez aseguró que, se enviará un oficio a las empresas para que se abstengan de entregar productos bajo el mecanismo mencionado, caso contrario serán decomisados. El proceso de control va a ser más fácil porque nadie tendrá un permiso y por lo tanto no podrán obstaculizar la libre circulación, los vendedores tienen que tomar otras alternativas, ya sea garajes, puertas de calle o locales comerciales. Una vez decomisados los productos, éstos serán entregados después de las fiestas, "no estamos en contra de las ventas ambulantes y peor aún del trabajo, necesitamos que se oxigenen los desfiles; pero sobre todo, que se vele por la seguridad de ciudadanía".
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