MALESTAR. El exdueño de las propiedades que hoy pertenecen a Ángel Tixi y otros ciudadanos dijo que la venta fue legal y de mutuo acuerdo, enfatizando que las aseveraciones del Director municipal de Planificación están erradas.
Ante la declaración emitida por Édgar Cabezas, director de Planificación, y publicada en la edición del martes 20, donde supuestamente existiría documentación de que algunos moradores de El Batán se habrían tomado terrenos pertenecientes a la familia Díaz, Ángel Tixi acudió a nuestra sala de Redacción para solicitar se haga un recorrido por su propiedad y por la calle en mención, lugar donde aguardaba Fernando Díaz, dueño inicial de esos predios, a quien le preguntamos sobre el tema.
Así, el expropietario y vendedor de los terrenos dijo: “en el año 1991 vendí algunas cuadras de terreno que vendrían a ser 18mil metros; esta venta la realicé voluntariamente a Ángel Tixi y otros (…) esta propiedad fue de mi padre, razón por la cual desde que nací vivo en este lugar; una temporada cuando joven me radiqué en Santa Rosa, donde la familia tenía una casa, la misma que fue donada para que se ocupe en dispensario médico”; este desprendimiento se dio en la Administración Municipal de Bolívar Chiriboga.
Siguió: “cuando contraje matrimonio regresé a vivir en la hacienda y, desde entonces, mantenemos una muy buena relación con los vecinos, tal es así que junto a mi madre donamos un terreno para que se hagan canchas en beneficio del barrio El Batán; hay que reconocer que a los 25 años, recién en la Administración de Juan Salazar construyó la cancha y los graderíos, porque ningún alcalde se preocupó de hacer nada”.
“Vendí los terrenos a tres personas”
Haciendo un breve repaso mental, señaló que la urbanización ‘San Fernando’ fue fundada por él, y cuenta con 25 socios; se organizó con el fin de forestar la loma Chacaguay, y pasó 20 años de la asociación y apareció un comprador de la loma por el interés de los árboles, los mismos que fueron ya cosechados.
Con respecto a la declaración del funcionario municipal anotó: “es una mentira, yo vendí porque tuve ese deseo, nunca habido invasión ni posesión a la fuerza, porque si hubiera sido así ya se hubiera sabido, porque somos una familia conocida, más aún por mi hijo que es Juan Pablo Díaz (matador de toros), y eso hubiera sido una bomba”.
Subrayó que no tienen problema alguno con ningún vecino, y que “últimamente, de acuerdo con la familia, hemos decidió urbanizar la propiedad donde ya se han construido algunas villas, y el dinero de la lotización se invertirá en este lugar, complementado con hospedaje, piscinas y más, el salón de eventos que actualmente existe y que es ocupado por la ciudadanía, con lo que se pretende reactivar el sector de El Batán. Esto como una retribución a los vecinos que siempre han sido afectuosos con la familia desde el tiempo en que mi padre compró estos terrenos en el año 1938”.



