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viernes, agosto 29, 2025

SOÑAR NO CUESTA NADA… Uso y abuso del celular

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Por: Fedgar

Frente al dilema de qué hacer, sobre el uso y abuso del celular por parte de los niños, jóvenes y los adultos, he considerado menester traer a la reflexión esta problemática de coyuntura. Es bien cierto que en la actualidad, el teléfono celular se ha convertido en una extensión del ser humano. En particular, de los niños y jóvenes en edad escolar, mismos que han desarrollado una relación intensa con este dispositivo, al abrirles las puertas a la comunicación, el aprendizaje y el entretenimiento.

Sin embargo, ese mismo vínculo ha traído consigo consecuencias preocupantes, cuando el uso responsable se convierte en abuso. El reto de la sociedad moderna es encontrar un equilibrio entre el aprovechamiento pedagógico de la tecnología y la prevención de sus efectos nocivos, en la formación integral de los estudiantes.

El celular no desaparecerá de la vida de los niños y jóvenes. Prohibirlo sería tan irreal como ingenuo. Pero, tampoco se puede seguir mirando hacia otro lado, mientras se instala una dependencia que compromete el futuro académico, emocional y social de toda una generación.

Es hora de que padres, docentes y autoridades asuman el reto. La tecnología no debe sustituir al deporte, la lectura, la convivencia ni al contacto humano. Si no actuamos con firmeza, corremos el riesgo de criar a jóvenes hiperconectados a la tecnología, pero desconectados de la vida real.

Tampoco, podemos negar que el celular constituya un recurso valioso en el ámbito educativo; ya que, permite acceder a información en tiempo real, desarrollar investigaciones rápidas y fomentar la autonomía en el aprendizaje. Plataformas digitales, aplicaciones interactivas y bibliotecas virtuales están hoy al alcance de un clic, lo que amplía las posibilidades académicas de los estudiantes. Además, la comunicación entre compañeros y docentes se facilita gracias a chats y grupos escolares, fortaleciendo la cooperación y el intercambio de ideas.

El problema surge cuando el uso razonable se transforma en dependencia. Numerosos estudios advierten que el abuso del celular conlleva a distracciones constantes en clase, bajo rendimiento académico y dificultades para concentrarse. La inmediatez de las redes sociales y los videojuegos móviles compite con la disciplina del estudio, generando una falta de atención que repercute directamente en el aprendizaje. A esto se suma la disminución de la lectura profunda y la escritura reflexiva, reemplazadas por mensajes breves y un consumo superficial de contenidos.

Como soñar no cuesta nada, es tarea de todos, normar el uso de esta tecnología, para que no caer en el abuso de la misma; debiendo admitir a la par que, ha deshumanizado al ser humano, convirtiéndole en un esclavo dependiente de estos procesos.

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