Poco a poco el mundo ha vuelto a la llamada “nueva normalidad”, como dicen por ahí: lento pero seguro. En Ecuador, diferentes sectores económicos del país se han reactivado y quizá de todos esos, uno de los más importantes es el turismo, pues durante el año, miles de personas viajan a conocer lugares bellos que ofrece cada localidad.

Tras casi cuatro meses de cierre, debido a las medidas sanitarias tomadas para evitar el contagio masivo del COVID-19; en la provincia lugares como: el Puñay, la Laguna Amarilla, el Parque Nacional Llanganates, entre otros, reactivan sus rutas.

De acuerdo con César Ortega, guía turístico comunitario de la localidad, durante los primeros días de agosto las rutas a estos lugares están habilitados, principalmente se refiere al Cerro Puñay, porque en lo que va del mes, ya habido salidas a este atractivo con turistas que habían reservado su cupo antes de la pandemia.

Atardecer en la cima del Cerro Puñay. Fotografía: César Ortega

Indica que hoy por hoy no es sencillo reactivar el turismo, y más aún porque no habido el apoyo por parte de las autoridades; por su parte, durante el tiempo de confinamiento, preparó una guía con las medidas de bioseguridad para este tipo de excursiones, tomando como ejemplo la reactivación del turismo de otros países.

Ahora, aunque esta es una excelente noticia para el turismo del país y sobre todo para aquellos que sin montaña no pueden más, el gobierno ha sido claro con las nuevas disposiciones respecto al tema y Ortega lo indica “estamos tomando todas las medidas para garantizar una distancia segura entre los visitantes y limitar el riesgo de infección. Es fundamental que podamos regresar de manera gradual al turismo (…) es una actividad esencial (…) que nos va a dar la posibilidad de recuperarnos económicamente”.

Piedra del Sacrificio. Fotografía: César Ortega

Si eres apasionado por conocer un poco más de historia, cultura, amas la aventura y sobre todo te gusta acumular experiencias, definitivamente la caminata a este lugar, es para ti. Según Ortega, esta montaña cuenta con una particularidad exclusiva, que es, ofrecer una de las mejores puestas de sol que solo en Ecuador se puede apreciar.

Este cerro, está ubicado en el cantón Chunchi, provincia de Chimborazo, es el atractivo que para esta temporada (agosto) es ideal visitar, un lugar considerado como la pirámide escalonada más larga de la Tierra, que tiene forma de Guacamaya y que perteneció a la cultura Cañari, con una altura de 3245 metros.

La travesía a este lugar tiene algunos tramos relativamente complicados, pero varios turistas aseguran que todo vale la pena al llegar y apreciar uno de los atardeceres más lindos de la historia, pero más allá de aquello, el guía turístico señala que este lugar guarda una historia que por ley, la debes conocer y obviamente recomendar.

Dentro de esta ruta, y mientras avanzan por los conocidos chaquiñanes, Ortega cuenta y relata la historia y algunas leyendas que se desprenden de este lugar, asegura que hace 4657 años, la cima del Puñay fue un centro religioso ceremonial para los cañaris, quienes al parecer fueron los encargados de la construcción de una pirámide de siete pisos que le dieron la forma de una guacamaya en alto relieve, que según expertos, los constructores de la pirámide hicieron un trabajo tan perfecto al darle esa forma tan peculiar.

Ascenso a la cima del mítico Puñay. Fotografía: César Ortega

¿Cómo llegar?

Para acceder a la Pirámide Escalonada del Puñay se parte desde el cantón Chunchi por la Panamericana Sur hasta la comunidad El Tablón, donde debe ingresar para llegar a la comunidad Santa Rosa; este trayecto le tomará un tiempo aproximado de treinta minutos. Desde este punto, el tiempo de ascenso hacia la cima bordea entre las dos horas y media, a tres. (23)

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