LABORAL
El Hospital General de Riobamba atraviesa una creciente tensión institucional tras la orden del Ministerio de Salud de reincorporar, de forma inmediata, a nueve profesionales despedidos semanas atrás.

Pese a la instrucción oficial, hasta el cierre de esta edición la gerencia del centro médico no ha emitido pronunciamiento alguno, lo que agudiza la crisis administrativa y pone en riesgo la estabilidad del personal y la calidad del servicio médico en la provincia de Chimborazo.
El pasado 1 de julio, la Coordinación General de Administración de Recursos Humanos del Ministerio de Salud emitió el Memorando Nro. MSP-CGAF-2025-1204-M, dirigido a la gerencia del hospital, en cumplimiento de una solicitud formal del ministro de Salud.
En este documento se exigió la entrega, en un plazo máximo de 24 horas, de todos los expedientes laborales y documentación que fundamentaron la terminación de los contratos de 9 funcionarios públicos que prestaban servicios ocasionales en el hospital.
El incumplimiento de este requerimiento derivó en la anulación de las notificaciones de despido y la orden expresa de reincorporar de forma inmediata a los profesionales afectados. La autoridad sanitaria además solicitó un informe detallado sobre las acciones adoptadas para cumplir con esta disposición, dejando en claro que se espera un cumplimiento estricto y urgente.
No obstante, fuentes internas y los propios trabajadores afectados denunciaron que la gerencia continúa con una serie de medidas que han generado un ambiente de acoso y desestabilización dentro del hospital.
Según testimonios recogidos bajo reserva, la gerencia habría procedido a despedir a más profesionales durante los últimos días, incluyendo personal clave en áreas sensibles. “Ya sacó una nueva tanda de profesionales el acoso persiste”, afirmó un trabajador que pidió no ser identificado. “Hay mucha incertidumbre, miedo y desmotivación en el personal. La gestión no está respetando ni las normas ni las órdenes superiores,” agregó.
Hasta el cierre de esta edición, la gerencia del Hospital General de Riobamba no había informado oficialmente sobre el estado del reintegro ni emitido declaraciones públicas respecto a las denuncias o el avance en el cumplimiento de la orden ministerial.